domingo, febrero 28, 2010

Posted by Manuel Cardeñosa | File under : , , , , , ,

Vamos a suponer que llevas una vida sana y puedes dormir unas ocho horas, cada noche. ¿Cuántas veces bebes agua en esas ocho horas? Y cuando estas despierto, ¿cuantas veces bebes agua durante esas ocho horas?

La mayoría de las personas habitualmente no sentimos sed mientras dormimos, y no nos levantamos con una sensación total de sed. ¿Cómo es esto posible?


imagen de SouLe (Flickr CC)

En un artículo publicado en Nature Neuroscience, nos explican el porqué. Eric Trudel y Charles Bourque, del Instituto de Investigación de la McGill University Health en Motreal (Canada) explican en ese artículo que este hecho tiene mucho que ver con algo que seguramente te sonará, nuestro sistema circadiano, más conocido como  el "reloj biológico" que cada persona tiene y que marca procesos como el sueño, por ejemplo. 

Los actores implicados en este juego son cuatro:

- Las neuronas que forman parte de este reloj biológico
- Unas neuronas que se encargan de monitorizar los niveles de agua de nuestro cuerpo, llamadas neuronas osmosensoras
- Otro grupo de neuronas que se encargan de producir y liberar la hormona vasopresina
- La vasopresina, una hormona que se encarga de llevar por todo el cuerpo el mensaje "hay que ahorrar agua"

Desde hace tiempo se sabía que los niveles de vasopresina aumentaban cuando estas dormido, pero no se sabía por qué razón ocurría esto. 

El contenido de agua en el cuerpo se regula a través de la ingesta de agua (debida a la sensación de sed) que se equilibra con la pérdida de agua a través de la producción de orina. Como no solemos beber mientras dormimos, es necesario minimizar la pérdida de agua, y según el artículo al que hacemos referencia esto se consigue gracias a que mientras dormimos, el nivel de activación de las neuronas del reloj biológico es menor, lo que a su vez facilita que las neuronas osmosensoras puedan comunicarse más fácilmente con las neuronas que liberan la vasopresina, favoreciendo su producción y liberación a la sangre y, por tanto, que el mensaje de ahorro de agua se distribuya por el cuerpo. La producción de orina no para, ya que no para la actividad de los riñones, pero si que es más concentrada al reabsorberse más agua.


Los investigadores puntualizan que esta investigación se ha llevado a cabo con ratas, que son animales nocturnos, y por tanto, es necesario ver si estos resultados se dan también en otros animales que duermen por la noche.

La investigación también abre el campo a estudios que busquen la influencia de estas neuronas "reloj" en otros procesos fisiológicos.

Este post es una reeelaboración de la noticia aparecida en NatureNews, que puedes encontrar aquí.